


Luego de vivir un verano lleno de polémica luego de que le levantaron el programa Puntos de Vista que conducía por Radio del Plata, Nelson Castro ya encontró su nuevo lugar en el éter.
Es sin duda el escándalo más embarazoso al que se enfrenta la ministra del Interior británica Jacqui Smith. Su marido Richard Timney alquiló películas pornográficas que fueron pagadas con el dinero de los contribuyentes. Fuentes cercanas a la ministra aseguran que decir que “está muy enfadada” es un eufemismo.
Timney se disculpaba hoy así: “Estoy compungido por los problemas que he causado a Jacqui y puedo entender que la gente esté enfadada. Las películas no debían haberse pagado como gastos oficiales, aunque como saben el dinero ya ha sido devuelto”.
El asunto se ha destapado a sólo unos días de la cumbre del G20, todo un desafío para la ministra encargada de la seguridad y en medio de un acalorado debate sobre los abultados gastos de ministros y funcionarios en plena crisis.
Además Jacqui Smith ya había sido investigada por intentar cobrar unas dietas de alojamiento injustificadas.
El marido de Smith descargó las películas con la conexión a internet de la casa familiar, por lo que fueron pagadas directamente por el Estado.

Fuente: http://www.terra.com.pe/noticias/articulo/html/act1700135.htm Terra Perú / Agencias








Lo acusan de abusar sexualmente de sus pacientes, pero el médico se defiende: “el mejor examen se realiza sin ropa para no alterar los sonidos del cuerpo”.El médico Giovanni Elmer O. P, de nacionalidad peruana, fue acusado por las autoridades judiciales de Madrid por supuestamente abusar sexualmente de cinco pacientes el mismo día que lo contrató un centro de salud para realizar una suplencia en el
Según las víctimas, el médico les obligaba a desnudarse sin ser necesario y les preguntaba por sus costumbres íntimas en la cama, al tiempo que las “manoseaba” sin
Sin embargo, el procesado negó los abusos sexuales y atribuyó su modo de actuar a una meticulosa práctica profesional para realizar el mejor diagnóstico posible. “Yo hago un examen global. No me limito a la zona afectada o a lo que diga la paciente. Tengo que asegurar que no haya otras patologías”, dijo el médico en su defensa, informa el sitio.
Un método bastante peculiar
Diana acudió a la consulta porque tenía la garganta irritada, por lo que el
Otra mujer concurrió a verlo por una infección de orina. Giovanni le examinó el aparato vaginal para descartar "enfermedades de transmisión sexual" y observó el estado de la uretra. A continuación, le indicó que debía recostarse boca abajo para realizar una exploración anal.
"Me tocaba de arriba a abajo hasta que llegó a mis partes íntimas. Me introdujo los dedos. Luego, dijo que me pusiera boca abajo para verme los riñones. Me sentí mal y me levanté", declaró la joven.
La frase no es mía sino de una profesional del periodismo de gran prestigio, del medio televisivo, y para exponerla de forma más rigurosa y completa, digamos que la cosa suena así: “Estoy hasta el moño del rollo de la violencia de género. ¿Pero es que no hay mujeres cabronas?”.
Por Eulogio López
El último insulto -anunciado la pasada semana- del Gobierno feminista de ZP a las mujeres consiste en elevar de falta a delito la categoría de la amenaza proferida por un hombre a un mujer. Naturalmente, si la amenaza fuera inversa, proferida por una mujer contra un hombre no se contempla ni falta ni delito fuera del derecho común, por dos razones. Las mujeres amenazan, estamos ante un ente de ficción, una hipótesis imposible. Digo insulto porque, a la postre, lo que el 'lobby' feminista que controla el PSOE está diciendo es que considera idiota a la mujer, tan idiota que no sabe ni hacer daño a su prójimo. Las feministas acusan a la Iglesia de que en su momento dudó sobre la existencia de alma en las mujeres. Es un bulo del pasado que ellas hacen realidad en el presente.
Por lo demás, no cabe la menor posibilidad de que alguna desaprensiva -no existen- se aproveche de la nueva barbaridad zapatera, porque las mujeres no mienten nunca. En los juzgados de familia, en los de violencia de género, el único que miente es el malvado varón, para ocultar su violencia infinita. Por tanto, no cabe la menor posibilidad de que una mujer se invente una amenaza y considere la amenaza un mal gesto, una mala mirada. Recuerden que la famosa cifra de las 600.000 maltratadas existentes en España surgió de un profundo y muy científico estudio en el que se consideraba mujer maltratada a toda aquélla a la que su pareja no le dejaba el mejor lugar del salón ante el televisor. Naturalmente, a las feministas y a los editorialistas de El País -nunca olvidaré un divertido editorial del diario de los Polanco en este sentido- la cifra les pareció minúscula como elemento de propaganda. Como es sabido, los números son tan rigurosos como mentirosos -el rigor no suele ser otra cosa que la máscara de la mentira- así que las feministas duplicaron las cifras de inmediato y alcanzaron, tras otro científico estudio, los 1,2 millones de mujeres maltratadas en España. No era suficiente para imponer el feminazismo, por lo que han decidido elevar la cosa hasta el 10% de toda la población femenina, lo que hace 2,3 millones de féminas maltratadas por el odiado varón, y esto se hincha.
Cuando empezó la coña zapatista de la violencia de género, secundada por el PP centro-reformista y políticamente correcto, las feminazis hablaban de violencia psíquica. Luego lo dejaron a un lado, más que nada porque cayeron en la cuenta de que si la mujer no es capaz de ejercer violencia psíquica sobre el varón es que, sencillamente la mujer es idiota.
Ocurre que no es así, y que la mujer no sólo ejerce la misma violencia psíquica sobre el varón que éste sobre ella, sino mucho más. La principal violencia que existe hoy en día es la que protagoniza la mujer -el hombre es elemento secundario, aunque no por ello menos disculpable- al asesinar a su hijo antes de que nazca. Pero, es que, además, la mujer, privada de la fuerza física del varón -fuerza que cada vez tiene menos importancia a la hora de controlar el poder social- desarrolla más la fuerza psíquica, por la misma razón que el gamo desarrolla la velocidad y el olfato, no las garras que no posee.
Claro que hay mujeres cabronas, un montón. Al menos tantas como hombres. Y claro que la imbecilidad feminista del Gobierno Zapatero -encarnada en la vicepresidente primera del Gobierno, Teresa Fernández de la Vega- no acabará con la violencia de género, todo lo contrario: la está multiplicando de forma exponencial. Es lo que ocurre con toda la ley injusta, porque recuerden: no hay paz sin justicia y las leyes sobre violencia de justicia son injustas en origen, un verdadero fraude para saciar el ansia de venganza de un buen número de féminas -todas ellas feministas- que viene... por desamoradas, degeneradas; por degeneradas, desquiciadas. La injusticia genera violencia y las injustas leyes sobre violencia de género generarán más violencia contra la mujer -violencia particular- y contra el varón -terrorismo de Estado-.
¿Dónde está la esperanza? En mi colega televisiva, en las mujeres que no están dispuestas a seguir el viejo lema de maese Arzallus: “Unos menean el nogal y otros recogemos las nueces”. En el presente caso, unas.
Con la idea de llevarle la propuesta a la ANSeS, los dueños de sex shop de argentina consideran que es el momento oportuno para implementar nuevas medidas frente a la crisis económica mundial.Por eso, Gustavo Vidal, gerente de la principal cadena de sex shop del país, ya comenzó a pensar en un plan canje para estimular la demanda de productos específicos para el entretenimiento adulto.
Si bien antes los compradores eran en su mayoría hombres solteros, ahora los clientes son parejas de entre 30 y 45 años que, como dijo el dueño de la revista estadounidense Hustler, Larry Flint, “con todo el sufrimiento económico, el sexo es lo último en lo que la gente piensa”.
Como informa el diario Clarín, en Argentina cayó la demanda de productos eróticos, que involucra a unos 40 locales, número muy chico si se lo compara con Estados Unidos y Europa.
En cuanto al plan canje, ya comenzó la publicidad y hay asesores de

Dominicano consumió ingirió dos estimulantes sexuales mezclados con alcohol y un energizante previo a un encuentro íntimo con una amiga.

Se trata de establecimientos en donde se repasa de manera seria o más lúdica la historia del sexo.
“Cada familia es un mundo”, suele oírse cada dos por tres en boca de quienes buscan evitar reflexiones complejas sobre familas complejas, como la del israelí Goel Ratzon. Pero en este caso, el adjetivo podría ser débil, insuficiente, hasta poco ilustrativo. Nadie imaginaría que, detrás de la frase “cada familia es un mundo”, podría esconderse un hombre que convive bajo el mismo techo con 32 mujeres, 89 hijos y una obsesión generalizada en torno a la figura de él, como tatuarse su nombre y su rostro en un brazo.
